Los jardines Powerscourt son uno de los tesoros más preciados de Irlanda, situados a escasos veinte minutos de Dublín en el magnífico entorno de las montañas de Wicklow.

En estos jardines podemos encontrar varias zonas diferenciadas, como la italiana, basada en una serie de terrazas que enlazan la casa con el lago y cuyos detalles están cuidadosamente diseñados, de ahí la armonía entre las escalinatas, la colocación de las estatuas, las arboledas y el recorrido de los lagos.

La zona de los Walled Gardens es un espacio protegido donde destaca la elaboración de los parterres de rosas y frontales herbáceos con coloridas rosas. Es aquí donde se encuentra el monumento a Julia, séptima vizcondesa de Powerscourt.

El estanque del delfín, lleno de peces, debe su nombre a la figura que corona la fuente central y que además, está rodeado de una línea de cedros rojos japoneses plantados en 1864, que proporcionan a esta zona un halo armónico especial.

En este inmenso paraje también hay lugar para un cementerio de mascotas, de hecho se cree que es el más grande que existe dentro de un jardín privado en toda Irlanda, un lugar que está en su máximo esplendor en mayo y junio.

El jardín japonés es una de las partes favoritas del público, situado entre pantanos y lagunas. Una serie de caminos concéntricos conduce al visitante por el jardín y le lleva hasta una pagoda con linternas de piedra alrededor y varios puente sobre el arroyo. Todo esto contiene una mística japonesa ya que mientras las formas de círculos interiores llaman a descubrir nuestro ser interior, los dibujos de círculos exteriores nos invitan a conocer el mundo que nos rodea.

Por último, dentro de estos jardines, se encuentra La torre del Valle que fue construida para conmemorar la visita del Príncipe de Gales en 1911.

Ver todos estos espacios y sacar una increíbles fotos llenas de color cuesta sólo ocho euros, siete si eres estudiante.

Cerca de los jardines se encuentran las cascadas de Powerscourt, con 121 metros, son las más altas de toda Irlanda. Visitantes de todo el mundo llevan más de 200 años admirando su torrente de agua cayendo en el río Dargle. Es muy popular entre las familias para hacer picnics, senderismo y practicar deportes y juegos de todo tipo debido a la gran extensión de su terreno. El coste de la entrada a la zona es de cinco euros, cuatro euros y medio para estudiantes.


DEJA TU COMENTARIO